miércoles, 13 de abril de 2016

Cacahuetes en el macetohuerto I

El año pasado me regalaron una plantita de cacahuete y no tenía ni idea de cómo era el cultivo ni qué tenía que hacer para que prosperara y acabase dando frutos.

Tuve la suerte de acertar en el intento y, a finales de verano, saqué la planta y me encontré unos cuantos cacahuetes bajo tierra. De esos cacahuetes he sacado las semillas para empezar el cultivo desde 0. Tras un primer intento fallido, tierra muy pesada, preparé una tierra suelta para realizar un semillero de varios cultivos. De los 4 cacahuetes que sembré (deben ser crudos, no tostados) germinaron los 4 y con muy buen aspecto. Ahora ha tocado su trasplante al recipiente definitivo.

Cacahuetes en el semillero

Como recipiente, he elegido una caja de plástico de frutería. Le he colocado el plástico de un saco vacío de compost, para retener el sustrato y el agua, aunque he realizado unos agujeros en el fondo para el drenaje.

Para la mezcla de sustrato he utilizado un 60% de fibra de coco y un 40% de humus de lombriz, aunque al final le he añadido unas cuantas paladas más de humus, lo que me ha quedado en un 50-50. Le he añadido un buen puñado de perlita y otro de vermiculita, además de una buena palada de tierra de diatomeas (Cuando digo palada me refiero a una pala de mano).

Recipiente preparado con un sustrato bastante suelto

A la hora de sacar las plantas del semillero, me he encontrado con una planta con unas raíces muy bien desarrolladas. Las he sacado con mucho cuidado de no estropearlas, introduciendo la mano en el semillero y sacándolas de abajo hacia arriba, sin tirar de ellas.

Planta de cacahuete sacada del semillero

Una vez sacadas del semillero, las he colocado en la caja, dejando espacio entre ellas y los laterales.

La tierra debe ser muy ligera y suelta, porque la planta de cacahuete cuando florece y se seca la flor, el ovario de la flor queda tras ella y sale como una ramita que va directa al suelo, se entierra y es ahí donde el ovario acaba por desarrollarse, dando lugar a los cacahuetes. Si fuese una tierra dura o compacta, esa vara no podría enterrarse en el suelo y no obtendríamos cacahuetes.

4 plantas que cuando se desarrollen quedarán muy justas

Los cacahuetes necesitan agua, pero no un exceso, al menos, en Málaga, con un verano bastante caluroso. Con este dato, me estoy planteando el poner un gotero araña o regarlas a mano, ahí la duda de lo que haré.

Es importante los nutrientes y por el momento será suficiente con el humus añadido. La perlita y la vermiculita ayudarán a mantener la humedad.

Una vez trasplantadas les he dado un riego copioso para asentar las raíces y eliminar las bolsas de aire.

Ya iré subiendo fotos del desarrollo.

lunes, 11 de abril de 2016

Flores en el macetohuerto

Tener un macetohuerto en la ciudad es crear un mini oasis para ciertos insectos. Utilizando flores de diversas variedades, conseguimos atraer polinizadores y depredadores de otros insectos no tan beneficiosos para las plantas. Aquí os dejo algunas fotos de flores que van apareciendo y que dan un toque de color al macetohuerto.
















Estas son algunas de las flores que van apareciendo en el macetohuerto.

Instalando desde cero la nueva vermicompostera

Ya son dos años los que llevo con las lombrices introducidas en el macetohuerto, creando mi propio humus sólido y líquido. Comencé con unas pocas lombrices y ya han pasado por mi lombricompostera miles de ellas. La vermicompostera con la que me inicié eran cajas de poliexpan, modificadas a la manera en que se pueden ver en los videos que hay por youtube, pero he de decir que yo me inspiré en el video de La Huertina de Toni.


Gracias a Mercagarden, conseguí una lombricompostera comercial, en concreto el modelo worm cafe,


Lo cierto es que son caras. Como las mesas de cultivo, que te salen más caras que un mueble de casa con mejor madera. Así que el adquirir una vermicompostera comercial o decantarse por una casera va a depender de lo que nos podamos permitir.

También es cierto que desde que tengo esta vermicompostera han desaparecido, en gran cantidad, todas esas moscas que llegaban hasta los restos para las lombrices, introduciéndose por las rendijas y aberturas de las cajas de poliexpan, al no encajar perfectamente.

Otra ventaja es la manera de recoger los lixiviados. Con la vermicompostera casera "el desagüe" lo hice con un tubo de lacasitos, lo corté por el culo y lo introduje en una de las esquinas de la base de la caja de poliexpan, pegándolo y sellándolo con cola. El tapón del tubo de lacasitos era el tope para que no se derramaran los líquidos y tenía que quitarlo para recoger el lixiviado. Ahora, con la nueva vermicompostera, sólo tengo que girar un grifo y recogerlo.

He tenido dos años las cajas de poliexpan y me han ido bien, produciendo humus y reproduciendo lombrices. Ahora veremos cómo funciona esta worm cafe. Por el momento, las lombrices parecen estar más a gusto, gracias a que las cajas encajan bien y hay oscuridad, necesario para las lombrices. Y el espacio también se ha incrementado un poco, dándome la impresión de que produciré mucho más humus.

Otra cosa que estoy notando es la comodidad de separar a las lombrices del humus sólido ya hecho. Al ser cajones más finos que el poliexpan, la base de la siguiente caja a rellenar queda en contacto con el humus ya hecho de la anterior caja, ya rellenada, y eso es importante para que las lombrices puedan ir pasando a la caja superior, donde iremos aportando los nuevos restos.

Ahora voy a colocar unas cuantas fotos del proceso de montaje de la vermicompostera.

Embalaje de la vermicompostera

Las 4 patas + un ladrillo de fibra de coco para preparar la cama para las lombrices.

Las instrucciones vienen en inglés.

Puestas las 4 patas, ésta es la caja para los lixiviados, a la izquierda se puede ver el desagüe y el cono que sale del centro es la isleta para que puedan sobrevivir las lombrices que caen al lixiviado.

Éste sería el primer cajón, donde colocaremos la cama de fibra de coco, pondremos las lombrices y comenzaremos a aportar restos orgánicos para las lombrices. Al principio, no debemos aportar mucha cantidad si tenemos pocas lombrices o las lombrices se tienen que adaptar. Si echamos muchos restos de golpe, se pudrirán sin que las lombrices puedan devorarlos rápidamente y desprenderán olores desagradables, además de poder ser perjudicial para las lombrices.

El bloque de fibra de coco lo introducimos en un cubo y le añadimos agua para deshacerlo (No hacerlo en el cajón directamente porque el agua se filtraría)

Una vez deshecho el bloque de fibra de coco se coloca sobre el primer cajón y ahí pondremos las lombrices con un poco de restos orgánicos, procurando empezar por una esquina y ya iremos llenando la caja en futuros aportes.

Esta es la caja de la vermicompostera casera. Como yo ya tenía a las lombrices trabajando, lo añadí todo, colocando los trozos de cartón corrugado en la superficie.

Aqui tenéis un buen puñado de las lombrices que tengo. Cuando las introduje en la worm café, habían pocos ejemplares porque había sacado unas cuantas tarrinas, pero una vez que las puse en la nueva lombricompostera, gracias a su alto nivel de reproducción y a los huevos que ya habían en la caja vieja, proliferaron estupendamente en muy poco tiempo y ya estoy llenando el segundo cajón.

La worm café lista para funcionar. Una vez introducidas las lombrices, se colocan los cajones superiores y se coloca la tapadera. En estos momentos la caja superior la tengo vacía y la caja de en medio ya está llenándose. La tapadera tiene unos pequeños agujeros de ventilación, al igual que los laterales. No hay mucho problema porque son pequeños agujeros, pero si lloviese demasiado debemos procurar tapar esos agujeros superiores para no encharcar la lombricompostera. Una opción para evitar que caiga mucha agua e impedir que las moscas entren a los restos es mantener la caja superior con una capa de fibra de coco, que haría de tapadera natural, impidiendo que las moscas entren por arriba y si cae mucha agua la fibra la absorbería y ayudaría a mantener la humedad dentro de la caja. 

Aquí no he tenido muchos problemas con el agua de lluvia, tampoco ha llovido mucho este año. Pero si cayese mucha agua, la recogeríamos por el grifo y la volvemos a verter, de nuevo, en la lombricompostera. Esto se hace unas tres veces antes de recoger el lixiviado, así el líquido que recogemos ha pasado tres veces por el humus y sale más rico en nutrientes.

Hecho ya el cambio, la worm café funcionando.

Ventajas:
Estética
Comodidad a la hora de recoger el lixiviado
Menos moscas alrededor de la vermicompostera
Cajones autoencajables y más manejables
Mas oscuridad para las lombrices

Desventajas:
El precio

En una futura entrada pondré qué aportar y qué evitar para alimentar a las lombrices, además de algún truco para cuando lleguen las altas temperaturas.



sábado, 26 de marzo de 2016

Plantas beneficiosas: Tagetes

A la hora de organizar y montar nuestro macetohuerto debemos pensar en utilizar plantas que, además de dar color, nos ayuden con ciertas plagas o atraigan fauna beneficiosa.

Una de las plantas más conocidas son los tagetes:

Nombre científico: Tagetes patula
Nombre común: Clavel del moro, clavel de indias...

Es una planta anual y por lo tanto debemos sembrarla todos los años. No merece la pena tratar de mantenerla (si se consigue), pues en cada flor nos ofrece innumerables semillas fáciles de hacer germinar.

Nos ofrece una abundante floración durante el período que va desde finales de primavera hasta que llega el frío. Los colores de sus flores van desde el amarillo hasta el naranja, pasando por flores ribeteadas. Ir eliminando las flores marchitas ayudará a que la floración sea más abundante.

Recoger las semillas.

No es una tarea complicada. Basta con recoger las flores secas y tirar de los pétalos secos para sacar unas semillas alargadas de color mitad negro, mitad marrón. Recoger las semillas nos permitirá aumentar la aparición de flores y guardar nuevas semillas para la siguiente temporada.

www.photomazza.com

Siembra.

No requiere muchos cuidados. Nos bastará con sembrar a principios de primavera unas pocas semillas en un sustrato suelto de semilleros, repicando las plántulas más débiles y dejando la más fuerte.

La floración comenzará mes y medio después de la siembra y los cuidados para mantener la planta serán que no les falte el riego, pero sin llegar a encharcar; el sustrato debe drenar bien, para evitar la pudrición de las raíces; no requiere de un exceso de abonos o fertilizantes; la mejor situación es a pleno sol.

Beneficios.

Como ya he comentado, esta planta nos ofrecerá una gran floración que dará color al macetohuerto y, además, nos ayudará a evitar los nemátodos que puedan instalarse en nuestras macetas. A través de las raíces produce unas segregaciones que ahuyentan a los susodichos.

El olor de la planta es un olor característico, un olor acre que no gusta a todo el mundo, pero es una planta que nos ayuda en nuestros huertos.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Trampas cromáticas en el macetohuerto. Control de plagas.

Ya estamos a punto de comenzar la temporada alta de cultivo. Se acerca la primavera y hay que ir preparando el macetohuerto de cara a futuras apariciones de plagas.

Ya, el año pasado, utilicé trampas cromáticas caseras (gomaeva impregnada en pegamento no secable), pero este año me he decidido a probar trampas compradas, porque se me hacía muy pesado untar las trampas con el pegamento, muy espeso y complicado de manejar (si hay un truco lo desconozco, quizás calentándolo).

Las trampas que he comprado y colocado en el macetohuerto son de 3 colores: amarilla, azul y negra.

Trampa amarilla: sirve para la mosca blanca. Ésta se siente atraída por el amarillo y acaba pegada a la trampa, lo que impide que ponga huevos y se propague la plaga.

Un truco, cuando colocamos las trampas, es agitar las plantas para que salgan revoloteando y acaben pegándose a las trampas.

Trampa azul: sirve para los trips. Estos quedan pegados a las trampas azules y evitamos que se propaguen por las plantas.

Trampa negra: sirve para la tuta absoluta. Es la mosca que ataca a las tomateras, introduciéndose en los tallos, hojas y frutos, dejando estos últimos incomibles. El problema de la tuta es que cuando aparece es muy complicado acabar con ella. Se utiliza el aceite de neem como método ecológico, pero sigue siendo complicado acabar con ella. Otro truco, para la tuta, es colocar distintas variedades de albahaca entre las tomateras y exteriores, para desorientar a la mosca y que no llegue a colonizar las plantas.

Desconocía la existencia de las trampas negras para la tuta y este será el primer año que las pruebe. Ya comentaré resultados.

  
Debo comentar que las trampas amarillas y negras vienen en formato individual, que las hace cómodas y limpias en su manejo, sin embargo, las azules vienen en paquetes, sin protector, y a la hora de manejarlas acabas pringándote de pegamento. Comenté este inconveniente en la tienda y me dijeron que, por el momento, no han encontrado el mismo formato individual para las azules. Las trampas las he conseguido en Mercagarden, mi tienda habitual (www.mercagarden.com).

El tamaño de las trampas es otro aspecto que me ha sorprendido. Pensaba que serían más pequeñas y que debería comprar varias, pero el tamaño de cada lámina es de las medidas entre un din-4 (un folio) y un din-3. Con este tamaño, de una lámina obtengo 4 trampas, y además ya vienen perforadas las 4 esquinas por donde las ataremos. El precio de las amarillas y negras fueron 2€ y las azules me las regalaron para probarlas y no pregunté precio, pero me dieron un paquete con 5 láminas.


¿Sirve utilizar estas trampas?

Totalmente. Es algo que desde el año pasado practico y evito la aparición de plagas. Es un método de control y con ello consigues que los insectos mencionados se extiendan y echen a perder los cultivos. El primer año sufrí plagas de mosca blanca y trips y tuve muchos problemas con los cultivos. El año pasado fue radicalmente opuesto. No hubo apenas plagas y casi que no veía a esos insectos, sobre todo la mosca blanca.

 

Mencionar que utilizar estas trampas no quita que de vez en cuando debamos usar otros productos como jabón potásico o BT (productos ecológicos).

lunes, 8 de febrero de 2016

Oda al tomate ecológico

Cuando hablo con conocidos sobre mi macetohuerto siempre aparece la pregunta o el chiste de la producción. Que si hay que dedicar mucho tiempo para poco fruto, que si cuesta mucho mantenerlo, que no merece la pena... y muchos aspectos negativos más. Yo siempre les respondo lo mismo, que da igual lo que produzca, siempre recoges algo y es suficiente, que las niñas disfrutan recogiendo fresas con olor y sabor a fresas, que de vez en cuando nos comemos unos pepinos que saben a pepinos, que pruebas con frutas que normalmente no encuentras en las fruterías de aquí (physallis por ejemplo) y saben a lo que tienen que saber, que el tiempo que le dedicas no es tiempo perdido, es una terapia que te ayuda a despejarte, a desconectar, a dejar de pensar en los problemas que te acucian, que disfrutas esos momentos de siembra, trasplante y cosecha, que te enseña a ser ordenado, previsor, que aprendes las épocas de cada cultivo y cuando compras algo en la tienda sabes si es época o no de ese producto y de paso les enseñas a tus hijas que la fruta y verdura no nacen en la estantería de un supermercado o sale de la nevera.

Pero a lo que voy con esta entrada es que, cuando cultivas tus propios tomates, comes tomate de verdad, tomate madurado en la planta, tomate con sabor a tomate, con textura de tomate maduro, con olor a tomate y no una porquería que no sabe a nada, porque el agua no sabe a nada, con una textura que te rechinan los dientes cuando lo muerdes. Sí, he comprado unos tomates de pera enormes (ya sabía que no podían estar buenos, pero era lo que había) en carrefour y eran una broma pesada de un tomate. El precio, 0'99€ el kilo. No querría probar esos que venden a 2-3€ el kilo y tienen la misma pinta de ser de cámaras frigoríficas dentro de cámaras frigoríficas.

Un tomate pésimo que me recuerda por qué planto tomates cada verano. Aquí tenéis unas fotos del tomatito en cuestión:


Cuando recoges un tomate de tu mata de tomates, lo pones en la mesa, le hincas el cuchillo y empieza a derramar ese caldo de tomate, tienes que tener cuidado para que no se te desparrame por la mesa, y lo cortas en trozos, le echas un poco de aceite de oliva virgen extra y un poquito de sal y te lo comes, entonces sé por qué me gusta tener un macetohuerto, por qué me gusta tener tomateras en una terraza.

Como último apunte, el aceite de oliva virgen extra se negaba a entrar en contacto con el tomate de la foto.

lunes, 1 de febrero de 2016

Chiles y pimientos en el macetohuerto.

Una de las cosas interesantes de poseer un huerto propio o un macetohuerto (en mi caso) es la libertad de plantar y experimentar con los cultivos que uno desee, siempre y cuando sea viable por el espacio y necesidades que este requiera.

El pasado verano sembré algunas variedades de pimientos-chiles picantes y al final sólo me quedé con dos variedades por falta de espacio. La primera es un chile en forma de bola, cuyas semillas conseguí a través de un familiar. La segunda, un chile naranja, cuyas semillas conseguí mediante intercambio.

Ambas variedades están cultivadas en macetas de apenas 2,5 litros de volumen y es más que suficiente para conseguir unos buenos chiles. Hay que mencionar que son variedades pequeñas.

Es curioso lo elegante y decorativo que queda el chile bola de color rojo.

Ambas variedades han resistido todo este tiempo y la planta del chile naranja está volviendo a florecer. Trataré de hacerlos perennes o, al menos, mantenerlos todo lo que pueda.


Esta temporada voy a sembrar otras variedades de pimientos además de las que ya sembré esta temporada y que no han ido nada mal. 

Uno de los que más contento me ha dejado ha sido el pimiento amarillo de asar. Aunque ha dado buenos pimientos, trataré de aumentar su producción. Otro de los que planté fueron pimientos de padrón. También recogí varios pimientos, pero eran excesivamente picantes. Nos tocaron todos los pimientos picantes.

Las nuevas variedades a sembrar serán: pimiento orange bell (pimiento naranja de asar); pimiento verde italiano de freír; pimiento piquillo de lodosa; y un par de pimientos dulces que he conseguido a última hora y que probaré cómo se da su cultivo (imagen).

Son unos pimientos de unos 4-6cm de longitud, de color naranja el más pequeño y rojo el más grande.

Ya enseñaré nuevas fotos del cultivo de todos los pimientos.

viernes, 29 de enero de 2016

Fresario en el macetohuerto (Enero 2016)

Crear y mantener un fresario en nuestro macetohuerto es una tarea muy sencilla.

Basta con empezar con unas pocas plantas de fresas y cuando llegue el momento las mismas plantas echarán sus estolones, que nos servirán para multiplicar nuestros ejemplares e ir aumentando la producción.

La manera más rápida de empezar nuestro fresario es a través de plantones. Aunque se pueden conseguir nuevas plantas a partir de semillas, es un proceso lento y que nos llevará mucho tiempo para proteger las pequeñas plantitas que obtengamos.

Ahora, cuando se acerque la primavera, es el momento idóneo para conseguir nuestros planteles, ya sea con un pequeño cepellón o a raíz desnuda. Si todo va bien, en poco tiempo conseguiremos nuestros primeros frutos, pero debemos tener en cuenta que cuando las plantas son jóvenes producirán escasamente. Será a partir del año siguiente cuando veamos una mayor producción, y cada año irá mejorando.

Podemos conseguir fresas remontantes, que nos darán una segunda producción, a diferencia de las fresas normales, que producirán una sóla vez. Con las remontantes, obtendremos una primera producción a principios de primavera y después una segunda a finales de verano. Entre otoño e invierno, las plantas entrarán en descanso productivo, y es que las fresas necesitan de un poco de frío para volver a producir con fuerza la siguiente primavera.

En climas más duros, hay quienes protegen las fresas. Aquí, en Málaga, yo las dejo al aire libre todo el año. No tenemos heladas (cerca del mar) y el invierno les sienta genial.

Cuando las fresas producen el fruto debemos evitar que éste entre en contacto con la tierra, pues podría llegar a podrirse. Una manera de evitar este problema es colocar un plástico que cubra el sustrato y dejar las plantas que sobresalgan mediante agujeros que realizaremos en el plástico. Es un método que a mi no me gusta y existe uno mucho más ecológico y que además nos servirá para alimentar el sustrato donde tengamos nuestras fresas. Se trata de utilizar pinaza (hojas de pino) como acolchado. Éste método tiene la ventaja que gradualmente, mientras se descomponen las hojas de pino, alimentan el sustrato, acidificándolo de paso, y es que las fresas prefieren un sustrato ácido que mejorará el sabor de nuestras fresas. Se esparce la pinaza por todo el sustrato y listo. Una manera sencilla y económica de evitar la pérdida de frutos por contacto con el suelo húmedo.

¿Qué abono o fertilizante utilizar?

Este es el tercer año que tendré las fresas en el macetohuerto.

Los dos anteriores años he estado utilizando humus de lombriz líquido y gránulos específicos para fresas. El humus líquido es un fertilizante de aprovechamiento rápido y los gránulos alimentan a más largo plazo. En un macetohuerto, la forma más eficaz de fertilizar es mediante líquidos, pues las raíces aprovecharán más rápidamente los nutrientes que les aportamos. Pero eso no quita que podamos aportar unos gránulos que se descompondrán gradualmente y alimentarán a medio plazo a nuestras plantas. Por supuesto, siempre utilizaremos productos ecológicos.

Este tercer año, he mantenido el uso de gránulos, pero he cambiado al guano como fertilizante líquido. Teniendo en cuenta que las plantas llevan más de 2 años en el macetohuerto, la producción ha aumentado considerablemente y las plantas están cargadas de fresas que degustaremos muy pronto.

Este año, el clima está siendo muy suave. Apenas ha llovido y las temperaturas no han bajado de los 10ºC en lo que llevamos de invierno. Esto ha hecho que la producción de fresas se haya adelantado.

¿Hay que proteger nuestras fresas?

Sí. Contamos con varios problemas externos que pueden echar a perder nuestras fresas.

Uno es el tema pájaros. Si nos descuidamos, puede que se coman nuestras fresas antes que nosotros las catemos. Para evitarlo, podemos cubrir nuestras plantas con una malla que evite que los pájaros puedan acceder a los frutos. También podemos colgar cd's viejos, que con el aire y la luz solar asustarán a los pájaros.

Otro problema es la aparición de babosas. En mi macetohuerto es un problema constante. Debo revisar a menudo (sobre todo por las noches, con linterna en mano) para retirarlas.

El tercer problema es la aparición de pequeñas orugas que se comerán las hojas de las fresas. Puede servir la colocación de las mallas. Así evitaremos que las mariposas pongan sus huevos.

Tanto con las orugas como con las babosas, sabremos que están por los agujeros que van dejando en las hojas. Normalmente, las babosas dejan un agujero limpio o se comen las hojas enteras. Con las orugas, notaremos que queda la piel de la hoja, queda una membrana transparente.

Luego, tenemos también el problema de la podredumbre, producida por un exceso de humedad.

¿Qué son los estolones? ¿Cómo reproducir nuestras fresas?

Cuando pasa el período de producción o durante el mismo, la planta echará unos largos tallos y a medida que crece aparecerán unas protuberancias. En la parte superior aparecerán un par de hojitas y debajo unas futuras raíces. Sin cortar el estolón, enterraremos esa protuberancia en tierra y esperaremos unos 15-20 días a que eche raíces propias. Una vez que ha echado raíces propias podremos cortar el estolón y tendremos una nueva planta. Casi siempre, cuando enterremos el estolón, éste seguirá creciendo y podremos volver a multiplicar la planta. De un mismo estolón podemos llegar a obtener varias plantas.

¿Por qué no debemos cortar el estolón?

Pues sencillamente porque es por donde la nueva planta recibirá alimento hasta que posea raíces propias. Es como el cordón umbilical de un bebé.

Y ¿cómo sabemos que esa planta ya tiene raíces? pues dejando ese período de tiempo no debemos preocuparnos de si han aparecido o no, pero podemos saber que ya tiene raíces propias porque la planta echa numerosas hojas y estas crecen muy bien. Si cortamos el cordón antes de tiempo, puede que consigamos que la nueva planta eche raíces, pero será mucho más lento y la planta parecerá endeble y debilitada por la falta de nutrientes.

Tened en cuenta que las fresas nos va a pedir un sustrato húmedo pero no encharcado porque se pudren las raíces y, más que sol, necesita un sitio semisombreado.

Mi proyecto es crear un fresario mayor y colocarlo en canalones colgados de la pared.

Os dejo algunas fotos del fresario a día 29/01/2016.